sábado, 18 de abril de 2009

Zapatos Rotos


Póngase a pensar en lo útil que es tener unos zapatos viejos, aunque rotos. Esos zapatos lo han acompañado muchas horas. Por ejemplo, cuando se puso a buscar un libro cuya edición ha sido descontinuada y usted ha visitado todas las librerías del país pero sin éxito. Aquella vez cuando fue al colegio y buscaba a su hijo, pero tropezó con una piedra del campo de futbol y se raspó el zapato izquierdo.
Estuvo entusiasmada por ir a una fiesta, pero al ir a buscar el vestido que combinara con sus zapatos, por descuido derramó el refresco y la mancha nunca la pudo quitar. En fin, que esos zapatos tienen su historia, aunque algunas personas no le den importancia. Ellos probablemente le agradecerán que de vez en cuando les dé una miradita, pues han sido sus compañeros inseparables. Por eso le propongo no tirarlos así nada más, recuerde que son parte de sus vivencias.