domingo, 24 de mayo de 2009

REDES SOCIALES


Haciendo un recorrido desde la infancia, nos podemos dar cuenta que hemos sido agregados pasivamente a formar parte de grupos o instituciones como: la familia, el colegio, el instituto, cuyos conectores han sido nuestros padres. En la adolescencia fue la primera vez que escogimos los amigos con quiénes entablar una relación social, compartiendo ratos agradables e intereses mutuos.

En la Universidad o en el trabajo, empezamos a conocer gente nueva por motivos de afinidad y a reorganizar nuestro entorno, se amplió nuestra actividad social y los medios de comunicación vinieron en nuestro auxilio, para salir al mundo y fortalecer lazos de amistad con personas con las que habíamos perdido contacto por diferentes circunstancias. Las relaciones virtuales se han extendido y fundido con la construcción de nuestro entorno. Hemos sufrido una transformación con diferentes características. Si buscamos trazar la red social de un grupo de bloggers a través de Internet, seguramente obtendremos datos de distintas categorías: conferencias, publicación de artículos, proyectos colectivos, referencias familiares, compañeros de colegio o vecindario, con vista a establecer relaciones de largo recorrido.


Había quedado un espacio sin explorar, entonces dan inicio otras redes virtuales, una estructura en donde hay individuos que se encuentran relacionados entre sí. Las relaciones pueden ser de tipo financiero, amistad, como medio de interacción entre diferentes chats, foros, juegos en línea, etc. La popularidad de estos sitios creció rápidamente y grandes compañías han entrado en el espacio en Internet. Por ejemplo, Google lanzó Orkut en el año 2004, Yahoo creó redes sociales en el año 2005.

Este sistema comienza cuando un número inicial de participantes envía mensajes a miembros de su propia red social, invitándoles a unirse al sitio. Los nuevos participantes repiten el proceso, creciendo el número total de miembros y los enlaces de la red. Los sitios ofrecen características como actualización automática de la libreta de direcciones, perfiles visibles, y también pueden crearse en torno a relaciones comerciales.

Las redes sociales son más populares que el correo electrónico. Hay personas que se quedan pegados a estos sitios web y navegan mucho tiempo a través de sus páginas, porque en ellas satisfacen las necesidades básicas de actualidad, comunicación, entretenimiento y protagonismo. Existe la necesidad de estar informados sobre el mundo y áreas de interés generales, pero también interesa lo que está haciendo determinada persona, dónde vive, cómo le fue en su viaje, y qué es de la vida del novio, el esposo y los hijos. Por eso, sitios como Facebook o MySpace, ofrecen diversos recursos para estar enterados sobre mucha gente o temas de distintas maneras; los chismes, fotos y videos quedan archivados para compartirlos con otros. Gracias a la tecnología, las distancias geográficas se han reducido y podemos estar interconectados a personas, fuentes de información y recursos en cualquier parte del mundo.

Sin embargo, hay una parte negativa al utilizar estos sitios web. No hay que pecar de inocentes ofreciendo datos de nuestras vidas que después pueden ser utilizados para perjudicarnos. No es muy difìcil que gente inescrupulosa use una falsa identidad para sacar información que posteriormente utilizará y ocasionará algún daño emocional, moral o material.

Pueden catalogarme como una persona anticuada o desactualizada por no utilizar Orkut, Facebook, Twitter, etc., porque considero peligroso que cualquier persona tenga acceso a la intimidad y la vida privada, aunque se proporcionen los datos mínimos que requieren estos sitios para ingresar como miembro.

2 comentarios:

  1. Hola Thelma, te felicito muy buen artículo, me gusto esta bien argumentado.
    Saludos Cloohdet

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  2. Thelma va directo al punto. Declara, sin más, su visión adulta y meditada respecto de las redes sociales. Aporta, desde el nicho de la nostalgia, el recuerdo de conceptos sabidos, pero olvidados como el hecho de que no somos dueños de nuestros amigos hasta la adolescencia.

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